jueves, 25 de agosto de 2011

tercer fragmento


-Bueno lo que paso… es que un día tuvimos una pelea… yo era nueva aproximadamente unos once años…teníamos un encuentro con una de las bandas más importantes…y era mi primera vez… me eligieron a mi entre todas para llevarme y ella me eligió a mí, Kuina me eligió a mi…. Yo estaba atónita… fuimos al lugar de encuentro, no íbamos a  pelear justamente… pero bueno todo se confundió y terminamos en una pelea, y claramente yo estaba envuelta, en una de estas me dieron un golpe con un bate en la cabeza y me quede medio tonta (Ren se rió)  y uno del bando contrario me cogió, y llamo a Kuina y le dijo “ si no quieres que le pase algo quédate quietecita cariño” ella no se quedo quieta, el acerco una navaja que saco en u bolsillo de su pantalón a mi cuello, pero yo no quería estar en la situación de la presa, me libere de su yugo pero su cuchillo rozo mi piel, en esto Kuina vio un punto ciego y lo dejo llorando en el suelo… desde ahí fui su mano derecha. Y me dedique a que esa herida se quedara con cicatriz para recordar el día en el que me salvo-relató ella.
-… Sería bonito si no fuera tan sádico- dijo Ren mientras expulsaba el humo de su cigarro por la nariz.
-No dije que fuera bonita… esa vieja zorra… la echo de menos…-
-Si era especial-
-¿¿Acaso besaba tan bien??-
-Bien se queda corto…-
-Pues a mí no me lo parece…-
-Mira que sois raras las mujeres, ¿os besasteis vosotras dos?...--
-¡Pero tu estas tonto o que! No me refiero a eso, pero siempre se quejaba de que los hombres eran un asco… qué tiempos aquellos…-.
-Vieja-le dijo él.
Ren acerco su cara a la de Ryuko y la miro con cara de asombro, una lágrima resbalaba por la limpia cara de la chica como nublando su hermosa sonrisa, el se entristeció de sobremanera… y la abrazo, no podía el con el dolor tampoco, el sabía lo que era estar metido en ese mundo y que cuando se sale es muy duro…
- Ren, no necesito compasión…-dijo ella.
- Ya lo sé-dijo él.
- Tonto…-
- ….Voy a dejar la banda... todavía no… pero lo tengo planeado…-le confió él.
-¿Sabes lo que conlleva eso no?-
-Ajá… lo aguantare…-
- ¿Y dejaras el tabaco?-
- Eso lo veo más difícil…-.
-Ya me parecía-.
Ren miraba a la chica con la ternura que había cuando un hermano mayor abraza a su hermana pequeña por que tiene miedo de la oscuridad, ¿o no era simplemente eso?, entre tanto llegó una voz hablando a lo lejos, una voz masculina. La silueta que se pareció era la de Yura Skur, uno de los compañeros de habitación de Ren, con el que se llevaba un tanto bien, era alto y de pelo corto peinado con gomina hacia arriba o pincho, su ropa negra y una camiseta con el símbolo de una de las bandas punk de mas apogeo en ese momento, los pantalones gastados vaqueros y sus converse rojas indicaban que era algo aparecido a Ryuko y a Ren, sus ojos miel desprendían confianza y alegría.
- ¡Reeeennn! ¡Donde te habías metido! Ah… esto… Hola-.
- ¡Hola Yura!-dijo Ryuko.
-Es Ryuko-le presentó Ren
-¡Nás! ¿Qué hay? ¡Mucho gusto!
-Mira tío yo quería ver el partido-dijo Ryuko.
Ren apagó el cigarrillo, cogió a Ryuko por la cintura y la apartó
-Buenas Yura!-dijo.
-¿Qué hay?-preguntó Yura.
- ¿Y Hide?-.
- En la habitación-.
- ¿Termino el partido?-.
- Aja-.
-Mierda-dijo Ryuko.
- Tranqui, Ryu-chan-dijo Ren.
- No me llames así te he dicho-dijo ella.
- Ryu-chan-repitió Yura.
- Lo que me faltaba, otro más-se lamentó ella.
 Los tres muchachos se dirigieron al dormitorio masculino, desde el que también se podia acceder desde el tejado del edficio a las habitaciones usando la ventana… pero era mucho mas arriesgado, pero a ellos poco le impotaba. Entraron en el piso, era muy parecido al de las chicas a excepcion de las habitaciones. Logicamente…
Ryuko empezo a fisgonear lo más que pudo dentro del piso fue abriendo puertas y mas puertas y encontro una habitacion llena de posters de bandas y una gran cantidad de discos apilados en un montón enfrente a una cadena de última generación, un gran escritorio con una pila de libros desordenados encima de ella daba lugar a un ordenador portatil plateado con pegatinas en la carcasa, tambien había una guitarra arrimada a una esquina de la habitación, era sin mas dudar la habitacion de Yura. Ootori salió de dicha habitación y entró a la de en frente, un fuerte olor a tabaco mezclado con buen perfume aturdió un poco sus sentidos nada mas entrar, ya estaba claro de quien era la habitación, en ella había una cama a medio hacer, ropa tirada por el suelo, unos cuantos shonen manga y un cenicero lleno de colillas, en la pared derecha se encontraba un aramario enorme todo desordenado , con los cajones abiertos. Ryuko empezó a andar en las cosas de Ren desordenando todavía más lo no desordenable. Ren se dio cuenta y entró en la habitación, cerró la puerta se acostó en la cama y encendió otro cigarrillo, Ryuko se le quedó mirando con mala cara y se sentó en la cama con él, le quitó el cigarrillo de la boca y lo apagó en el cenicero desvordado por tantas colillas que se hallaban en él.
- Ryuko para… ¿no te llega con desordenar tu habitación?-.
- La verdad es que no-.
 La cara de Ryuko y la de Ren estaban muy cerca, tan cerca que se dieron un cabezazo cuando Ren intentó levantarse.
-¡Ayyyy Ren!-gritó Ryuko.
- Lo siento Ryuko, a mí también me duele sabes….-
- ¡¡A ver qué hacéis no en mi casa eh!!- gritó de coñas Yura desde el sofá.
- ¡¡¡Idiota!!! ¡No es eso!-gritaron al unísono Ryuko y Ren.
  Ren abrió la puerta y Ryuko y él salieron de la habitación, Ryuko se di cuenta de que le faltaba por saber quien estaba en la última habitación, se dirigía a abrir la puerta cuando la puerta se abrió y salió un muchacho de pelo relativamente largo cubriendole la cara, su piel era palida, no, blanca, bueno no se sabía si era piel. Apenas se podían distinguir sus ojos, la habitación que había dejado tras de sí estaba en completa oscuridad.
- ¿Y tú eres?-pregunto Hideki, el joven.
- La novia del Ren-dijo Yura burlón.
- ¡¡¡Ya y que mas!!!-gritaron una vez mas al unísono Ryuko y Ren.
- No, soy una amiga de Ren, voy a su clase, mi nombre es Ryuko Ootori.
-Es decir, ¡Ryu-chan!-dijo Yura.
- ¿Otra vez? Ya cansáis vosotros dos…-dijo Ryuko ante el nombrecito.
-… Ok, entonces. Hola, Ryuko la amiga de Ren que es su novia pero ambos lo desmienten, por lo que no lo es y resulta que es Yura el que se lo inventó todo. ¿No?, Ryuko Ootori-.
- Sí, supongo que soy esa-.
- Yo soy Hideki Yakanama-.
- Es decir,  ¡Hide!-dijo Ren.
- O Yaka-añadió Yura.
- Hideki, ok…-dijo Ryuko pasando de los otros dos.
- Buenas noches…-dijo l extraño compañero, cerró la puerta y se dirigió de nuevo a su habitación.
- ¿Eh?-se extrañó Ryuko.
- No, si él es así, si en realidad no se va a dormir… no se duerme hasta las 3 o así… pero ahora va a hablar por Messenger con su novia-aclaró Yura
- Entiendo-dijo Ryuko.
- Pobre Hide… esa chica lo tiene trastornado-se lamentó Ren.
- Y que lo digas colega…-apoyó Yura.
- Bueno, yo me voy-dijo Ryuko pasando de esos dos.
- ¿Ya?-dijo Yura.
 - Ajá, si no tendré a las secuaces de la atrofiada siguiendome todo el día-.
- ¿La atrofiada?-.
- Explícaselo luego Ren, sayonara-.
- Bye-se despidieron.
- Te acompaño-dijo Ren.
- No es necesario-replicó Ryuko.
- No, quiero ir-
- Vale…-cedió Ryuko a las insistencias de Ren, total, iba a perder de todas todas.

fragmento 2


  Ren y Ryuko desaparecieron juntos por la ventana y se dirigían a la habitación masculina, Kail y Naru, se fueron a sus determinadas habitaciones.
  Ren y Ryuko se dirigían al dormitorio masculino, los dos andaban a la par, Ryuko con las manos en los bolsillos de la larga falda que contrastaba con el corto vendaje que cubría su torso dejando al descubierto su ombligo y la chaqueta de beisbol roja y blanca que llevaba desabrochada, su tez pálida se iluminaba en aquella oscuridad tan intensa, y sus ojos se oscurecían hasta alcanzar el color de la noche, su expresión entre la dulzura y la malicia despertaba un inveteres especial en su acompañante el cual depositaba sus orbes negras carbón en esa quebradiza flor de hierro tan fuerte y delicada como una tormenta…
 El muchacho la continuaba observando con detenimiento, sus orejas perforadas le hacían tener un aspecto más duro, su espalda ligeramente encorvada hacia atrás, y su postura chulesca y siempre con la cabeza bien alta eran uno de sus puntos destacables, en su piel numerosos moratones todavía sin sanar  en la parte diestra de su barriga una cicatriz se veía… Ella se dio cuenta de que él le estaba observando. Giró la cabeza y le dedicó una sonrisa de esas sonrisas amistosas que la chulería  y el pasotismo parecen ser un don en vez de un defecto.
- Ryuko…-dijo Ren
- ¿Ajá?-contestó esta.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?-
-Dispara-
-¿Esas cicatriz?....-
-Ya me parecía a mi… no me gusta mucho hablar de ello….
-Da igual entonces…-
-¡Déjame acabar tonto! … pero por ser tú te cuento la historia-.

  Ryuko se sentó en una parte del jardín que estaban atravesando, y él la imito. Ella se situó enfrente de él y le miro cara a cara, el cogió su cajetilla de tabaco y quito un cigarrillo, de esos que acostumbraba a llevar encima. Y Miro al suelo, Ryuko continuaba con la mirada fija en el rostro del apuesto joven.


martes, 21 de junio de 2011

Primer fragmento

Transcurrieron varias semanas de relativa tranquilidad, en el dormitorio femenino, se discutía sobre varios temas, mayoritariamente Ren, del que Ryuko se estaba hartando paulatinamente.
- Ootori Ryuko, cuantas veces te tendré que repetir que no se te ocurra acercarte a Ren.- dijo Nayuri
- Pues el otro día, estábamos muuuy cerca, juntitos, muy juntitos, sentía su aliento…-le pinchó Ryuko.
-¡Kyaaaaa, como osas tocarle es mío! ¡Mi tesoro!-
- Pues grande te llevas-
-¿A qué te refieres con eso?
- Nada déjalo tu minúscula mente atrofiada por el dinero y la ropa no da para más
- ¿Cómo? ¿Que mi atrofiada mente qué? No me subestimes mi mente es muy poderosa.-
-¡¡ KAIL!! Tenemos a una maga en la casa ¡jope! Tiene poderes psíquicos, no puedo subestimar su mente-.
- ¿¡¡Pero qué pinta Kail en esta discusión…!!?
- …Bueno pues que después me toca limpiar a mí la sangre… Y es lógico quien va a ganar-contestó la interpelada.
- Jajajaja, esa Kail-.
-Me refería a la del bate-.
-¿A quién te refieres?-.
 – Hay mi pequeña atrofiadilla… necesita a su mami…-dijeron Ryuko y Kail a la vez.
-¡¡ Kyyyyaaaa!! ¡OS MATO!

   Naru empezó a seguir a Kail con la zapatilla rosa de conejitos en la mano, mientras Ryuko se servía un te tan pancha… entre todo este desbarajuste, entró el rey de roma.

- Hablando del rey de roma por la puerta asoma…-dijo Ryuko.
- Por la ventana Ryu-chan-le corrigió él.

   Nayu se quedó de piedra al escuchar la palabra que había pronunciado el príncipe idiota e inepto que se había asomado por la ventana… “ryu-chan” le dijo, nada más y nada menos que “ryu-chan”
- ¿Saco el bate?-le amenazó Ryu-chan al joven.
- ¿Saco el bokuto?-contraatacó él.
-Pero si no tienes de eso ¡Tonto!
- Ryu-chan…. Ryu-chan….-repetía Nayu entre murmullos.
-… Ejen… se te va a desbordar el agua hirviendo Ootori-kun-le avisó Kail.
- Ok… vale… ¿os hace un té?
- Si me invitas-contestó Ren.
- Vete a tu casa-le contestó Kail.
-Es que esta en Inglaterra…-contestó él.
- ¡¡¡Nooooo!!!-gritó Nayu.
-Mejor-contestó Ryuko.
- A la residencia so bobo-le dijo Kail.
- Vale… pero es que mis compañeros están viendo el beisbol y me aburro-contestó él.
- ¡¡Me apunto!!-dijo Ryuko.
- Vale pero trae el té…-aceptó él.
- Somos ricos, ¿para qué diablos queréis mas té en la otra residencia?-les preguntó Kail.
-¡Té que nunca falte!-contestaron Ren y Ryuko a la vez.
- Y aun encima hablan a la vez y se van juntos…-seguía quejándose Nayu.
- Hakushi-san, ¡ the love is in the air!-le dijo Kail a Nayu.
-¡Vete a leer uno de tus libros!-le gritó ella.
- Jajajaja-se rió Ren.
- Jajajaja-a su vez Ryuko.
- Es que no me quedan, los leí todos…-se quejo Kail.
-¿Sabes que te amo?-dijo Ren poniendo un brazo por encima del hombro de Kail.
- Si ya lo sabía yo también te quiero, pero va a ser que no señorito Saintbell, ¿ok?-.
-¡Ouch! Me ha pillado-contestó él.
-Tonto-le insultó Ootori.

Prólogo

En un internado rodeado por cerezos en Japón los adolescentes más adinerados de todo el mundo se meten en problemas mientras sacan sus estudios adelante financiando todo con la ayuda de sus padres.
Varios estudiantes, algún profesor y algunos desconocidos se verán involucrados en la trama de una increíble historia...