Transcurrieron varias semanas de relativa tranquilidad, en el dormitorio femenino, se discutía sobre varios temas, mayoritariamente Ren, del que Ryuko se estaba hartando paulatinamente.
- Ootori Ryuko, cuantas veces te tendré que repetir que no se te ocurra acercarte a Ren.- dijo Nayuri
- Pues el otro día, estábamos muuuy cerca, juntitos, muy juntitos, sentía su aliento…-le pinchó Ryuko.
-¡Kyaaaaa, como osas tocarle es mío! ¡Mi tesoro!-
- Pues grande te llevas-
-¿A qué te refieres con eso?
- Nada déjalo tu minúscula mente atrofiada por el dinero y la ropa no da para más
- ¿Cómo? ¿Que mi atrofiada mente qué? No me subestimes mi mente es muy poderosa.-
-¡¡ KAIL!! Tenemos a una maga en la casa ¡jope! Tiene poderes psíquicos, no puedo subestimar su mente-.
- ¿¡¡Pero qué pinta Kail en esta discusión…!!?
- …Bueno pues que después me toca limpiar a mí la sangre… Y es lógico quien va a ganar-contestó la interpelada.
- Jajajaja, esa Kail-.
-Me refería a la del bate-.
-¿A quién te refieres?-.
– Hay mi pequeña atrofiadilla… necesita a su mami…-dijeron Ryuko y Kail a la vez.
-¡¡ Kyyyyaaaa!! ¡OS MATO!
Naru empezó a seguir a Kail con la zapatilla rosa de conejitos en la mano, mientras Ryuko se servía un te tan pancha… entre todo este desbarajuste, entró el rey de roma.
- Hablando del rey de roma por la puerta asoma…-dijo Ryuko.
- Por la ventana Ryu-chan-le corrigió él.
Nayu se quedó de piedra al escuchar la palabra que había pronunciado el príncipe idiota e inepto que se había asomado por la ventana… “ryu-chan” le dijo, nada más y nada menos que “ryu-chan”
- ¿Saco el bate?-le amenazó Ryu-chan al joven.
- ¿Saco el bokuto?-contraatacó él.
-Pero si no tienes de eso ¡Tonto!
- Ryu-chan…. Ryu-chan….-repetía Nayu entre murmullos.
-… Ejen… se te va a desbordar el agua hirviendo Ootori-kun-le avisó Kail.
- Ok… vale… ¿os hace un té?
- Si me invitas-contestó Ren.
- Vete a tu casa-le contestó Kail.
-Es que esta en Inglaterra…-contestó él.
- ¡¡¡Nooooo!!!-gritó Nayu.
-Mejor-contestó Ryuko.
- A la residencia so bobo-le dijo Kail.
- Vale… pero es que mis compañeros están viendo el beisbol y me aburro-contestó él.
- ¡¡Me apunto!!-dijo Ryuko.
- Vale pero trae el té…-aceptó él.
- Somos ricos, ¿para qué diablos queréis mas té en la otra residencia?-les preguntó Kail.
-¡Té que nunca falte!-contestaron Ren y Ryuko a la vez.
- Y aun encima hablan a la vez y se van juntos…-seguía quejándose Nayu.
- Hakushi-san, ¡ the love is in the air!-le dijo Kail a Nayu.
-¡Vete a leer uno de tus libros!-le gritó ella.
- Jajajaja-se rió Ren.
- Jajajaja-a su vez Ryuko.
- Es que no me quedan, los leí todos…-se quejo Kail.
-¿Sabes que te amo?-dijo Ren poniendo un brazo por encima del hombro de Kail.
- Si ya lo sabía yo también te quiero, pero va a ser que no señorito Saintbell, ¿ok?-.
-¡Ouch! Me ha pillado-contestó él.
-Tonto-le insultó Ootori.
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