jueves, 25 de agosto de 2011

fragmento 2


  Ren y Ryuko desaparecieron juntos por la ventana y se dirigían a la habitación masculina, Kail y Naru, se fueron a sus determinadas habitaciones.
  Ren y Ryuko se dirigían al dormitorio masculino, los dos andaban a la par, Ryuko con las manos en los bolsillos de la larga falda que contrastaba con el corto vendaje que cubría su torso dejando al descubierto su ombligo y la chaqueta de beisbol roja y blanca que llevaba desabrochada, su tez pálida se iluminaba en aquella oscuridad tan intensa, y sus ojos se oscurecían hasta alcanzar el color de la noche, su expresión entre la dulzura y la malicia despertaba un inveteres especial en su acompañante el cual depositaba sus orbes negras carbón en esa quebradiza flor de hierro tan fuerte y delicada como una tormenta…
 El muchacho la continuaba observando con detenimiento, sus orejas perforadas le hacían tener un aspecto más duro, su espalda ligeramente encorvada hacia atrás, y su postura chulesca y siempre con la cabeza bien alta eran uno de sus puntos destacables, en su piel numerosos moratones todavía sin sanar  en la parte diestra de su barriga una cicatriz se veía… Ella se dio cuenta de que él le estaba observando. Giró la cabeza y le dedicó una sonrisa de esas sonrisas amistosas que la chulería  y el pasotismo parecen ser un don en vez de un defecto.
- Ryuko…-dijo Ren
- ¿Ajá?-contestó esta.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?-
-Dispara-
-¿Esas cicatriz?....-
-Ya me parecía a mi… no me gusta mucho hablar de ello….
-Da igual entonces…-
-¡Déjame acabar tonto! … pero por ser tú te cuento la historia-.

  Ryuko se sentó en una parte del jardín que estaban atravesando, y él la imito. Ella se situó enfrente de él y le miro cara a cara, el cogió su cajetilla de tabaco y quito un cigarrillo, de esos que acostumbraba a llevar encima. Y Miro al suelo, Ryuko continuaba con la mirada fija en el rostro del apuesto joven.


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